Jefatura

Bienvenida del Coronel

Buenos días.

Soy Luis Alfonso Choya, coronel jefe de la Guardia Real. Quiero darles la bienvenida a esta unidad militar que está al servicio directo de Su Majestad el Rey. Y que está compuesta por militares, hombres y mujeres, pertenecientes al Ejército de Tierra, a la Armada, al Ejército del Aire y del Espacio y a los Cuerpos Comunes de la Defensa.

Las misiones que tenemos encomendadas son las de proporcionar servicio de guardia de seguridad, rendir honores y prestar escoltas solemnes a S. M. el rey y a los miembros de su real familia. De igual maneral, a los jefes de Estado extranjeros en su visita oficial a España.

Nuestra historia se remonta a los comienzos del siglo XVI. En 1504, el rey Fernando el Católico decidió crear una guardia de alabarderos. Han pasado más de quinientos años y somos, en la actualidad, una de las guardias reales más antiguas del mundo y fieles testigos de la historia de España más reciente. Una de las razones de nuestra permanencia al servicio de las distintas monarquías es haber sabido conjugar la tradición y la modernidad junto con la esencia de los valores militares y el espíritu de entrega al servicio. 

 La Guardia Real tiene unas capacidades únicas y singulares dentro de las Fuerzas Armadas. La forman un elenco de profesionales con múltiples cometidos y especialidades que ostentan un alto grado de preparación y persiguen un único fin: la excelencia del servicio a la Corona de España.

Tal y como reza uno de los mandatos de nuestro ideario, nuestro honor es servir al rey con lealtad, disciplina y discreción. Tratamos de ser el espejo de un modelo de ciudadanía que se siente orgullosa de las tradiciones y anhelos de la sociedad a la que pertenecemos. En cada uno de nuestros actos hacemos partícipes de nuestro espíritu de guardias reales a todos los españoles. 

Los hombres y mujeres que tenemos el honor de servir en la la Guardia Real y de vestir esta boina azul turquí con el escudo de armas de S. M. el rey, nos sentimos muy orgullosos de dedicar nuestra vida al servicio de la Corona y, por ende, de España y de los españoles.