Amanece el penúltimo día de nuestra presencia en la región y ya volcados por completo en el acto central de la jura, tenemos una cita con los ciudadanos de la capital
Hemos iniciado la quinta jornada del ejercicio Lugo 2026 y los actos principales se han centrado en la capital. Los grupos que no han estado implicados de forma directa han ocupado el día en actividades internas y de preparación del acto central: la jura de bandera para personal civil del domingo en el parque de Rosalía de Castro.
La exposición estática ha finalizado a última hora del sábado con un balance final muy positivo; más de 6000 lucenses han pasado por las salas del Círculo de las Artes para conocer la historia, los uniformes y las misiones de la unidad militar al servicio de la Corona.

Guardias reales del Área de Información y Captación responden las dudas de acceso a las FAS de los lucenses
Poco después de las once de la mañana, algunas calles del centro intramuros aparecían despejadas. La Sección de Movimientos Floreados y la Unidad de Música se disponían a compartir con los ciudadanos congregados en el recorrido una secuencia ordenada de movimientos sincronizados con fusil. También han recorrido algunas calles exteriores aledañas a la muralla. Tras su llegada la plaza de Santa María, donde ya esperaban las autoridades civiles y militares, llevaron a cabo una última exhibición.
Sin solución de continuidad, a las 12 horas comenzó en el templo una Eucaristía oficiada por el obispo de Lugo. En un momento de la ceremonia, el coronel jefe ofreció a la patrona de la ciudad, la Virgen de los Ojos Grandes, un ros, la prenda de cabeza que utilizan los guardias reales en las ocasiones más solemnes. Todos los guiones y banderines de la unidad estuvieron presentes en la ofrenda. Un cuarteto de la Unidad de Música fue el encargado de interpretar las piezas musicales que acompañaron las partes más relevantes del culto.
Ya por la tarde, a las 19.30 horas, nuestra Unidad de Música ofreció un gran concierto en la iglesia de San Pedro. Inicialmente estaba previsto en la plaza de Santa María, para ofrecer el máximo aforo, pero las condiciones climatológicas obligaron a buscar un nuevo emplazamiento. Muchos ciudadanos se acercaron, con antelación, para disfrutar del evento, pero lamentablemente hubo que anunciar que el aforo estaba completo. No cabía nadie más.
El repertorio combinó una cuidada selección de piezas de carácter militar y civil. La segunda parte de muestra estuvo ligada a la cultura musical gallega tradicional, por lo que la respuesta de los lucenses después de cada composición fue la esperada. Se da la circunstancia de que un componente de la Unidad de Música es, además, un gaitero mundialmente reconocido, por lo que las piezas interpretadas contaron con su maestría y con este instrumento tan representativo e inconfundible de esta gran comunidad autónoma.
En la parte final, después de los bises, se interpretaron el himno de Galicia y el himno nacional. En ambos casos, los lucenses y todos los componentes de la Guardia Real que se congregaron en el templo respondieron con una gran ovación extendida que dejó patente que nos sentimos orgullosos de nuestra condición de gallegos y de españoles.






