362 ciudadanos españoles eligieron la Guardia Real para llevar a cabo el acto de juramento o promesa ante la bandera de España. Su majestad el rey don Felipe transmitió una felicitación a todos los jurandos a través del coronel jefe
Una jura de bandera es un acto solemne para una unidad, pero si la preside una reina tan querida por los ciudadanos españoles se convierte en una efeméride. Doña Sofía presidió el viernes 24 de abril, en el acuartelamiento de El Rey de la Guardia Real, una ceremonia de jura de bandera cargada de simbolismo en la que 362 civiles firmaron un compromiso con España.
A su llegada, la reina Sofía fue recibida por el jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey, el teniente general Eduardo Diz, y por el coronel jefe de la Guardia Real, Luis Alfonso Choya. Tras recibir los honores militares correspondientes, doña Sofía pasó revista a la formación y ocupó la tribuna real, desde donde presidió el juramento o promesa ante la bandera de España.
El acto se desarrolló en la plaza de armas que lleva su nombre. Allí formó una agrupación de la Guardia Real integrada por unidades a pie, a caballo y motorizadas de los ejércitos y la Armada. La formación estuvo al mando del teniente coronel Rubén García Díez e incluyó la Escuadra de Gastadores, la Unidad de Música, y diversas unidades de los grupos de Honores y Escoltas, como la Sección de Motos, la Batería Real y el Escuadrón de Escolta Real.
Durante la ceremonia estuvieron presentes las enseñas de la Guardia Real y del Mando Aéreo General del Ejército del Aire y del Espacio. Ante ellas, los jurandos escucharon emocionados la fórmula del juramento, tomada por el coronel jefe de la Guardia Real, en la que se jura o promete «guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al rey, y defender a España incluso con la entrega de la propia vida si fuera preciso». Después, uno a uno, los civiles pasaron ante las banderas para refrendar su compromiso.
La alocución del jefe de la Guardia Real
Después, el coronel Luis Choya dirigió una alocución a todos los presentes. Comenzó agradeciendo a su majestad la reina doña Sofía que presidiera un acto tan relevante para los ciudadanos y que quisiera «honrar a la Guardia Real con esa nueva muestra de cariño». También quiso destacar la importancia de la defensa nacional: «La defensa nacional no es un concepto que incumba únicamente a las Fuerzas Armadas, sino que es el resultado de la integración de todos los esfuerzos materiales, morales e intelectuales de una nación». En otro momento de su intervención agradeció a los jurandos el compromiso que acababan de contraer: «Vuestra comprensión y acompañamiento es algo fundamental para los que vestimos el uniforme, y nos anima a perseverar en nuestro compromiso con una España que queremos conservar abierta al mundo, moderna, tolerante, solidaria, y definida, precisamente, por los principios de la Constitución que acabáis de jurar y defender. Para finalizar sus palabras y sorprender a todos los presentes, se reservó una felicitación que su majestad el rey don Felipe dirigió a los nuevos jurandos: «Quiero felicitaros por vuestro compromiso y espíritu de servicio, que ponen de manifiesto vuestro amor a España. Es una felicitación que, junto a mi saludo afectuoso, os pido que transmitáis también a vuestras familias que hoy os acompañan en un día tan significativo, compartiendo con vosotros el orgullo de este momento tan especial».
Tras la alocución, tuvo lugar el homenaje a los que dieron su vida por España, en el que se interpretó La muerte no es el final y el Toque de oración. Después se cantó el himno de la Guardia Real y se recitó el primer artículo de su ideario: «El honor de la Guardia Real es servir a nuestro rey. Lo hacemos con lealtad a la Corona, extremada disciplina y absoluta discreción». Por último, tuvo lugar el desfile de la fuerza ante su majestad la reina y los jurandos. El acto concluyó con la despedida de los jefes de unidad de doña Sofía, que, al igual que en el momento de su llegada, recibió una cálida ovación con múltiples «vivas» del público congregado.




