La jura de bandera pone fin a la presencia de la Guardia Real en Lugo

10/05/2026

Acabamos la semana de despliegue del ejercicio Lugo 2026 rindiendo un homenaje a esta tierra de la mejor manera que sabemos hacerlo: organizando una jura de bandera con la enseña de la unidad militar al servicio de Su Majestad el Rey

El parque de Rosalía de Castro se ha convertido la mañana del domingo 10 de mayo en la plaza de armas de Galicia. Desde primera hora no ha parado el trasiego de guardias reales por sus inmediaciones ultimando los preparativos, antes del ensayo general. La finalidad era comprobar la adecuación del espacio y los tiempos antes de que llegaran los ciudadanos que iban a sellar su compromiso con los valores y la defensa de España. También estaba previsto un ensayo previo con todos ellos, para que la jura de bandera no perdiera la solemnidad que caracteriza este tipo de actos militares.

La Batería Real ejecuta con precisión las salvas de honor a la enseña nacional

Pocos minutos antes de las 12 de la mañana, todas las unidades en formación esperaban la entrada de la enseña nacional, protagonista indiscutible de la jornada. Ocupó su puesto en la parada mientras sonaba el himno nacional y la Sección de Honores de la Batería Real disparaba la salva reglamentaria de veintiún cañonazos. A la hora prevista llegó la autoridad que presidía el acto, el teniente general Eduardo Diz Monje, jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey.

La Escuadra de Gastadores encabeza el despliegue de unidades formadas en la parada

En cuanto la bandera ocupó su lugar para el acto central, el coronel jefe de la Guardia Real, Luis Alfonso Choya, pronunció la fórmula del juramento. Los 172 jurandos prometieron o juraron, al unísono, «guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al rey y, si preciso fuera, entregar la vida en defensa de España». Después, pasaron de a uno delante de la enseña para sellar el compromiso contraído. También solemnizaron su compromiso con España varias autoridades nacionales, regionales y municipales: Congreso, Senado, Xunta de Galicia, Diputación Provincial, Corporación Municipal de Lugo y algunos concellos de la región. Por su parte, varios miembros de las fuerzas y cuerpos de Seguridad de Estado hicieron lo propio para renovar su juramento.

Los lucenses manifiestan ante la bandera su recién adquirido compromiso con España

A continuación, el coronel jefe dirigió una alocución a todos los presentes. Inició sus palabras dando las gracias a los lucenses por el compromiso contraído: «Hoy 172 ciudadanos han sellado esta alianza mediante una emotiva expresión pública, voluntaria y solemne de amor a España. Por este motivo, como coronel vuestro os doy las gracias, con el deseo de que la emoción que hoy sentís se mantenga a lo largo de los años en el cumplimiento del compromiso adquirido». Después habló de la belleza de la geografía de esta región gallega y destacó la gran acogida que nos han dispensado sus gentes durante esta semana: «Volvemos a Madrid habiendo sufrido una transformación interior, gratamente impresionados por lo que hemos visto y vivido aquí, entre ustedes, en esta querida provincia gallega cuya geografía parece tener vocación de permanencia». Por último, se despidió con una sentencia escueta «que representa el sentimiento que a todos los guardias reales nos sale ahora del corazón: muchísimas gracias».

La Guardia Real desfila ante la catedral y su imponente muralla

Tras las palabras del jefe de la Guardia Real tuvo lugar el homenaje a los que dieron su vida por España. Después de cantar La muerte no es el final, dos jurandos depositaron una corona de flores en el monolito. En esta ocasión se recordó, de manera especial, a los dos guardias civiles del Servicio Marítimo fallecidos el pasado viernes 8 de mayo en acto de servicio. A continuación, sonó el toque de Oración.

La muralla de Lugo es testigo del paso de la Guardia Real

En la parte final del acto de jura se cantó el himno de la Guardia Real y se recitó el mandato de Nuestro honor del ideario. Sin solución de continuidad, las unidades dislocaron el paseo para iniciar el desfile de la fuerza ante los jurandos. A pesar de que la lluvia caía con intensidad, los lucenses aguantaron. Se mantuvieron en su puesto hasta que las unidades de la Guardia Real les rindieron un homenaje desfilando ante todos ellos. Tal y como expresó el coronel jefe en la alocución, es nuestra manera de decir: ¡Gracias, Lugo, por tu gran acogida!